Petro convoca marcha nacional por salario mínimo vital
El presidente Gustavo Petro ha lanzado un llamado urgente a la nación: una jornada nacional de marchas este jueves 19 de febrero a las 2:00 p.m. en todas las plazas públicas de Colombia. La convocatoria busca defender el decreto del salario mínimo vital, una medida que el Gobierno considera histórica pero que fue suspendida de manera provisional por el Consejo de Estado, generando una tensión política sin precedentes.
¡La Calle Será la Voz del Pueblo!
Bajo la consigna de respaldar el llamado “salario vital”, el Gobierno moviliza a la ciudadanía en lo que califica como una batalla por un mandato constitucional. Desde la Casa de Nariño se ha hecho un llamado a la participación masiva y pacífica, pero el ambiente está cargado de una energía eléctrica. ¿Será esta la demostración de fuerza social que defina el futuro de las políticas económicas de Petro?
Una Conquista Histórica en la Mira
El Ejecutivo no duda en calificar este salario como una conquista histórica de la clase trabajadora. Sin embargo, la suspensión judicial ha encendido las alarmas y convertido la jornada en un pulso directo entre el poder popular y las altas cortes. La movilización no es solo un acto de apoyo; es un grito de rechazo contra lo que perciben como un freno a un derecho fundamental.
Un Jueves que Puede Cambiarlo Todo
Las plazas se preparan para ser el termómetro del respaldo real a la reforma social de Petro. Esta no es una marcha cualquiera: es un referendo popular en las calles, un desafío abierto y una narrativa de poder ciudadano versus estabilidad institucional. El resultado de esta jornada podría resonar en los pasillos del poder durante meses, definiendo la capacidad de movilización del gobierno y la resistencia de sus opositores.
Mientras el reloj avanza hacia las 2:00 p.m. del jueves, Colombia contiene la respiración. Una cosa es clara: el país está a punto de vivir un capítulo dramático donde la política sale de los escritorios y se lanza al asfalto, con un pueblo convocado a ser juez y parte en la defensa de su bolsillo. ¡El escenario está listo para la confrontación!